domingo, 1 de junio de 2014

Entre tanto

Todo se redujo a eso, todo se hizo tan pequeño, tan fino, un instante en toda la vida. Todo es en alguna medida un instante, todo es lo que no pudimos ser en algún momento.
Entre mil escaleras, entre caminos bifurcados, como la sonrisa más mentirosas y las lagrimas macabras de quienes quieren tu atención. Entre saltos y caídas, entre corazones encontrados y almas partidas, entre besos que no fueron, y brazos que no abrazaron. Entre favoritos, "me gustas" y retwitteos, entre amigos desconocidos y personas por conocer.
Entre todo, estas y no estas, en los recuerdos, sueños y la imaginación, tan real como la vida; entre ausencias, una pantalla y alguna foto, no estas.
Sólo queda esperar que la vida nos encuentre, tal vez, desprevenidos entre tantos estímulos. Pretendientes sobran, personas faltan, gente que valore el milagro de la sonrisa tan buscada, la risa legitima que busco sacarte.
Sólo queda pensar que en algún momento de esta línea tan curva, de esta trama de la vida, entre tanta gente y tantas posibilidades, me mires y yo también, brillemos.
Tanta sinceridad, podrá hacer que me mires como yo te miro, veas las posibilidades que yo sueño y confíes en un futuro. Entre tantos factores es difícil dejarse caer a los brazos ajenos, entre tanta mentira sería complicado que cierres los ojos para darme un beso. Pero si pudieras olvidarte de todo aquello, si pudieras meterte en mis pensamientos y comprobar lo legítimo de mi sentir. Si pudieras ser la luna y yo esa estrella que brilla tanto al lado tuyo. Entre tanta tecnología, está lo único que el hombre no pudo reinventar, el sentimiento, el amor y su ausencia, el odio. Si pudieses saltar, yo estaría teniendo la lona que apacigüe tu caída. Pero existe todo lo demás que nos despista de lo realmente importante, que pone capas encima de lo real, de lo original. Si tan sólo no existiesen tanta influencia de la tecnología, no sabría tu nombre y tal vez tampoco sabrías el mío, capaz nunca nos hubiésemos conocido.
Entre tanto correr y trotar, espero que algún día caminemos, con los pies descalzos cansados de tanto andar nos sentemos en el río a ver pasar la vida, un mate, el sol y las sonrisas. Nos acostemos en el pasto, tu pecho sobre el mio mirando las formas de las nubes, jugando a que somos cielo y por un instante, tan solo un instante, pequeño, ínfimo e imperceptible para todo el mundo, estemos nosotros haciendo real, esto que algunos llaman la felicidad.

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