Nelson Mandela dijo: "Nadie nace odiando a otra persona por su color de piel, o su origen, o su religión. La gente tiene que aprender a odiar, también se le puede enseñar a amar, el amor llega más naturalmente al corazón humano que su contrario".
La existencia del amor es natural en nosotros, amamos a esa madre que nos abriga, nos alimenta, nos protege. Amamos ese abrazo, ese beso, ese cuidado. Después la sociedad nos lleva a odiar, porque tal sentimiento es creado por la gente, no es natural del hombre.
El amar a todos es el regalo divino, Dios y el Diablo, el amor y odio.
Me llama la atención como podemos sentir amor y odio. Como se habla de calor y frío, este último lo definen como la ausencia del primero. El odio es justamente la ausencia de amor, la falta del calor humano.
Dios es amor, el odio es la ausencia de amor entonces el odio en realidad es la ausencia de Dios.
Si uno amara a todos, si pudiésemos aceptar al otro tal como es, amarlo y corregirlo con este amor una vez que hizo algo que me dolió. Si pudiéramos imaginar solo por un segundo esto, estaríamos hablando claramente del paraíso.
Es utópico, tal vez estúpido luchar por este mensaje, pero es lo que me da felicidad. El pensar que todos podemos lograr el cambio, que el reino, el cielo, el Kairos está a la vuelta de la esquina y solo depende de nosotros.
Tenemos el edén con nosotros, tenemos la vida y el amor, tenemos todo lo posible para hacer esto realidad, si no vivimos en un mundo perfecto es porque no queremos o no confiamos realmente en esta posibilidad.
Pienso en mi vida con esta misión, no como algo que se hace de vez en cuando, sino en esto como forma de vida.
Te invito a tratar de vivir con este mensaje de amor a todos. Sé sincero con todos, ama, confía, viví con felicidad. Una vez te animes a esto verás que puedes ser libre realmente.
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