jueves, 26 de julio de 2018

El viejo sabio del sueño

Se desmorona sobre su cama, el cansancio de un día agitado ante el constante consejo de distraerse para no llamar a la tentación de sentirse triste. No para de tener compromisos y reuniones para dejar ir el universo de las ideas para otro momento.
A la noche es distinto, cae rendido contra su almohada y comienza la gran batalla, la tan entrañable e inseparable consciencia en forma de miles de soldados pequeñísimos disparan incansables sobre él, puede sentir aquellas preguntas arremeter, puede sentir a esos personajes comenzar el atraco, este es el momento donde no puede parar de cuestionarse todo lo que hizo o dejó de hacer, cuando por fin se encuentra con lo que siente y piensa.
Ante la arremetida de la consciencia con un batallón de gladiadores, el viejo sabio fue a visitarlo en los sueños.
El muchacho se encontraba ante un túnel extraño donde sólo podía ir en una dirección pero el terreno de este iba cambiando. Había sectores donde estaba todo iluminado, podía ir caminar y mirar el color de las paredes, los dibujos e imágenes que en ellos había, todas mostraban escenas felices, pero luego entraba en lugares de oscuridad pura, el muchacho caminaba a tientas, inseguro, sentía el suelo irregular con posibilidades de caerse, entonces debía ir con mayor cuidado.
Este túnel repetía recorrido siempre en una sola dirección con momentos de brillo, en los cuales se sentía pleno y momentos de oscuridad donde el miedo y la inseguridad de se apoderaban de él.
Al llegar al final del camino el chico ve al viejo sabio sonriendo y lo reconoce.
-¿Cómo estás muchacho?
-No estoy pasando por el mejor momento, estoy lleno de preguntas, reproches, anhelos y deseos que no se cumplen. El haberlo dado todo pero no ser suficiente.
-¿Entiendes por qué hiciste este camino, por qué lo puse en tu sueño?
-No, sé que sentí mucha felicidad en los momentos de luz y mucho miedo en aquellos de oscuridad donde no podía ver.
-Los momentos que estaban iluminados, son aquellos que vos brillas e iluminas el lugar y los momentos de oscuridad, las ocasiones donde te perdiste, no pudiste sacar tu luz interna ¿Podés entenderlo ahora?
-Sí pero no entiendo en que puede ayudarme
-No lo entendiste entonces del todo, el amor es así, es fácil amar cuando la otra persona brilla o amarte cuando estás brillando, lo realmente complicado y, donde el amor juega sus cartas, sucede cuando vos o la otra persona pueden iluminarse en los momentos más oscuros, cuando vos no brillas aquella persona logra ver y sacar tu luz para volver a encandilar juntos. El amor es volver a darse luz cuando todo esta en tinieblas y brillar bien juntitos, uno al lado del otro.   

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