Escucho las voces de mis amigos y risas, pero nadie escucha mi llanto silencioso. Me pregunto si estoy llorando o riendo.
Quiero romper algo, la impotencia de no poder resolver esto.
De repente mis ojos la vislumbran y quiero llegar a ella, encontrar la paz.
Me desespera no poder alcanzarla, quiero abrazarla para sentir la tranquilidad que solo ella puede darme.
No me dejan la distancia y el tiempo conseguir mi objetivo.
Y así pasa, el mundo de gente entre ella y yo, y el destino que se rige por otros motivos.
Tal vez sea el momento de empezar a ver sin los ojos.
Muy bueno loco, estoy en mi casa que no puedo bajar una pepa xq no tengo faso, 7:30am y me gusto mucho este relato. Por ahi la entrada al estado de droguismo como lo llamaste fue medio chota pero por ahi si cambias un poco eso re bien. Solo una opinion, muy buen laburo!
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