La memoria, la eterna enemiga y amiga memoria. Aquella que te ayuda a construir tu vida, sin ella seriamos nada, somos lo que recordamos.
El problema es que en ese recordamos se encuentran miles de imágenes guardadas. La amiga que te ayuda a recordar que hay cosas que no tienen que pasar nunca más y la tan maldita memoria emotiva que te recuerda ese momento en el que fuiste pleno y hoy ya no.
Ese momento donde nada dolía y todo alcanzaba.
La memoria sirve para ponerte en la cara que eso ya no existe más, que todo ahora es una simple ilusión de lo que fue. Recordar solo sirve para tener en cuenta que el presente es enemigo del pasado.
Todo lo que buscabas ya no existe, todo lo que tenías ya no está.
Y duele su presencia ilusoria y duele su ausencia.
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