jueves, 26 de julio de 2018

El viejo sabio del sueño

Se desmorona sobre su cama, el cansancio de un día agitado ante el constante consejo de distraerse para no llamar a la tentación de sentirse triste. No para de tener compromisos y reuniones para dejar ir el universo de las ideas para otro momento.
A la noche es distinto, cae rendido contra su almohada y comienza la gran batalla, la tan entrañable e inseparable consciencia en forma de miles de soldados pequeñísimos disparan incansables sobre él, puede sentir aquellas preguntas arremeter, puede sentir a esos personajes comenzar el atraco, este es el momento donde no puede parar de cuestionarse todo lo que hizo o dejó de hacer, cuando por fin se encuentra con lo que siente y piensa.
Ante la arremetida de la consciencia con un batallón de gladiadores, el viejo sabio fue a visitarlo en los sueños.
El muchacho se encontraba ante un túnel extraño donde sólo podía ir en una dirección pero el terreno de este iba cambiando. Había sectores donde estaba todo iluminado, podía ir caminar y mirar el color de las paredes, los dibujos e imágenes que en ellos había, todas mostraban escenas felices, pero luego entraba en lugares de oscuridad pura, el muchacho caminaba a tientas, inseguro, sentía el suelo irregular con posibilidades de caerse, entonces debía ir con mayor cuidado.
Este túnel repetía recorrido siempre en una sola dirección con momentos de brillo, en los cuales se sentía pleno y momentos de oscuridad donde el miedo y la inseguridad de se apoderaban de él.
Al llegar al final del camino el chico ve al viejo sabio sonriendo y lo reconoce.
-¿Cómo estás muchacho?
-No estoy pasando por el mejor momento, estoy lleno de preguntas, reproches, anhelos y deseos que no se cumplen. El haberlo dado todo pero no ser suficiente.
-¿Entiendes por qué hiciste este camino, por qué lo puse en tu sueño?
-No, sé que sentí mucha felicidad en los momentos de luz y mucho miedo en aquellos de oscuridad donde no podía ver.
-Los momentos que estaban iluminados, son aquellos que vos brillas e iluminas el lugar y los momentos de oscuridad, las ocasiones donde te perdiste, no pudiste sacar tu luz interna ¿Podés entenderlo ahora?
-Sí pero no entiendo en que puede ayudarme
-No lo entendiste entonces del todo, el amor es así, es fácil amar cuando la otra persona brilla o amarte cuando estás brillando, lo realmente complicado y, donde el amor juega sus cartas, sucede cuando vos o la otra persona pueden iluminarse en los momentos más oscuros, cuando vos no brillas aquella persona logra ver y sacar tu luz para volver a encandilar juntos. El amor es volver a darse luz cuando todo esta en tinieblas y brillar bien juntitos, uno al lado del otro.   

martes, 24 de julio de 2018

Viajes

La mente del muchacho rebota contra las paredes, crece y comienza a ocupar cada espacio del cuarto. Siente que va a estallar con cada latido de su cuerpo. No sabe si explotar de una vez o seguir aguantando el dolor, ve las puertas posibles para un momento de tantas tribulaciones.
Su cabeza se va llenando de recuerdos que no pueden controlarse, imágenes proyectadas contra su corazón sin pausa.
Maldita memoria que solo atraviesa los momentos que lo hicieron sonreír, esa selección tan arbitraria para no dejarla partir, rebotan, contra todas las paredes y vuelven a aparecer en un loop constante. Por momentos aparecen otras vistas de su vida con ella, no entiende porque no se lucen los momentos malos, en los que pensaba que no era querido, esos momentos de llanto y discusiones que terminaban en abrazos.
El muchacho sabe que debe dejar partir esos recuerdos pero no puede, tiene tantas preguntas que debería pasar horas junto al escritor del destino para poder entender del todo lo que está sucediendo.
¿Dónde se irá el amor cuando no aparece? ¿Se refugiará en los recuerdos?
Rememora esa ausencia que fue tan dolorosa y ese reencuentro después de muchas semanas. No pudo retener su amor y sintió como la dejó ir ¿habrá iniciado ahora ella el viaje? Sabe que no va a volver, pero si volviese...
Mira la puerta no sabe si salir por ella o seguir aguantando como puede cada uno de sus recuerdos, para poder contárselos cuando ella regrese, tal vez así su corazón decida quedarse un tiempo más, tal vez eterno.
Seguramente ella vuelva distinta, con otras memorias que podrán compartir porque lo único importante para él es escucharla de nuevo con ese abrazo que todo lo puede, pero también sabe que hay posibilidades que no regrese, que el viaje de ella sea infinito y solamente le queden los recuerdos, el sonido de su risa, su voz, su mirada y sus besos, bien guardados.
La cabeza del muchacho ya no entra en el cuarto, va a estallar o va a salir, esperar la vuelta del viaje o tomará su valija y comenzará un nuevo camino, por ahora, solo ve proyectar los recuerdos para poder mostrárselos a ella cuando vuelva, no vaya a ser, que esos momentos solo los haya retenido él en su memoria.

sábado, 21 de julio de 2018

El tiempo divino

Fueron presa del tiempo, este y la lógica se hicieron carne, los atrapó.
Las personas viven cambiando, para vivir y aprender, chocar y desmoronarse para volver a armarse y arreglarse.
Tic tac, tic tac el reloj corre y los atrapa, ellos que se creían siempre intocables ante el minutero, capaces de derrotar la creación humana, hoy les muestra los dientes de la realidad.

Recuerda como fue armando una a una la torre de cartas, de a poco, con paciencia fue apilando una sobre otra para poder llegar alto.

El tiempo terricola los atrapó, porque ellos no respondían a ese tiempo, ni a esa lógica, tenían sus planes y su mundo. Pero la vida con los suyos, les tendió el señuelo perfecto les presentó sus cartas y como un viento en forma de ráfaga voló las suyas.

Él dibuja una sonrisa contra la pantalla, porque ve el amor de ella, pasa a buscarla con su auto, siempre que sube le da un abrazo, un chiste y un beso. La mayoría de las veces le dice lo linda que está o lo bella que es. Ella lo mira como si no hubiese nada más en el mundo y se cae en sus brazos derrotada.

La imagen se destroza contra su cerebro, daría lo que fuera por no haber sido alcanzado por la realidad, despierta transpirado y cansado de soñar con ella. La imagen constante de un error que no puedo evitar, como querer frenar en medio de la lluvia y que esas ruedas pierdan la tracción, se estrellen contra lo que hay delante. ¿Cómo parar el cerebro, en qué momento puede ponerle pausa a su corazón cayendo sin parar sobre el piso sin rebote?
Ahora, donde solo estaban ellos dos, estaban todos, hablando, conspirando, entrometiéndose, obstaculizando esa mirada que siempre tuvieron, ese lugar en el que todo estaba bien. Ya no pueden verse, no pueden apagar sus corazones que piden a gritos abrazarse, pero el cerebro atrapado por la lógica de la sociedad los cancela, no pueden verse como antes, pero tampoco pueden verse juntos porque en el medio se escapó la locura que tenían, que nadie más puede entender y nadie lo hará.
La causa es que todos opinan desde la lógica que en las cosas del corazón no entra.

Tic Tac el tiempo camina, no hay vuelta atrás, solo puede ir para adelante, ¿de qué forma podrá hacerlo si siente desvanecerse en medio de la nada?  ¿El tiempo les tendrá un nuevo cuento posible, los encontrará nuevamente en eso tan deseado?
¿Dónde quedaran todas las palabras escritas en el tiempo, a qué lugares puede uno trasladarse para sobrevivir?

Él está seguro de seguir caminando para adelante esperando que pare la tormenta, porque su corazón siempre pudo más que su lógica, porque siempre puso el alma en cada cosa que hizo y se propuso, sabe que cuando todo pase, lo mejor estará por llegar, siempre supo que ella era una tormenta que al despertar arrasaría con todo, nunca pensó que fuese él quien la disparara, pero sin paraguas, está dispuesto a morir en el intento de volver a ese abrazo
¿Tiene opción de otra cosa? ¿En algún lugar está puesto el control de retroceder? El tiempo no permite eso, solo para adelante, y él elige esperar a que pase la tormenta, con todo su amor porque sabe que un error lo puede tener cualquiera, porque descubre que puede cambiar y puede recrearse, ¿no es para eso el tiempo? ¿No será esa su principal función, no dejarte volver para atrás, para poder transformarse en algo distinto e ir mejorando?
Ella desata todo su arsenal, entendible, es una diosa que puede arrasarlo todo con solo mirarte, pero aquel muchacho no entiende de lógicas, inconscientes o lo que quieran explicarle, solo puede ver en su alma como se parte sin la compañía de aquella divinidad y hará hasta lo imposible por resarcir errores, por compartir el tiempo nuevamente, diferente del terrenal, se desprende de todo lo que tenía sabido, de todos los consejos que creía poder dar, de todas las implicancias del cerebro en el amor. Solo estar dispuesto de corazón a morir en el intento de aquella luz que apagó.
¿Tendrán estos dos seres, humano y divino, algo nuevo para demostrarle al mundo? Que con amor y coraje nadie puede escaparle a lo que se siente en el alma. 
¿Tendrán estos dos amantes fuera de la lógica del planeta tierra la posibilidad de decirle al mundo que se puede derrotar todo mal, todo error, toda falencia con amor?
¿Podrá la diosa callar los rezos de todos y verlo a él parado contra toda su furia diciéndole "no me voy a mover porque te amo"?
Él se reconoce mortal, ser humano y en transformación, el haber estado en un cuento entre una diosa y un ser humano pero ¿quién renunciaría tan fácil al cielo?

sábado, 9 de septiembre de 2017

Maldito gif

Las piedras caen, una tras otra, caen sin destino pero se deslizan. Una sola no podría hacer nada, pero no es una caprichosa roca que desciende. Gran cantidad, tantas que se transforman en un alud.

Golpean contra el estomago, en realidad ya no se siente donde pegan. Ella lo mira sin ver, él atónito piensa cuál debería ser su próximo movimiento. La dificultad de no saber como actuar, el miedo lo hace preso. Nunca sintió tanta felicidad y tanto miedo a la vez. No logra, no puede leerla, no sabe como llamar su atención. La muchacha simplemente tiene el poder de lograr mostrarle indiferencia con cada palabra escrita del joven. Maldice a esa raya vertical que titila, ese maldito "En línea", esa última conexión, sin conectar con él. Pero no solo maldice a la histeria tecnológica, también se la agarra con la lingüística, Saussure y eso que te rebota en la cabeza, maldita palabra: "Está bien", pero sin saber qué, todo atrás de su palabra, ese maldito significante. Se toma a insultos mentales con él mismo, no sabe como hacerle sentir lo que le pasa. El muchacho es pura acción, no sabe decir lo que siente, no sabe ponerle nombre a eso que le mueve las entrañas.
No sabe como decirle que no pretende liberar a Cuba, hacer una revolución, que no quiere transformarse en ningún Che de su corazón, al contrario, en algún lugar perdió su firmeza y ahora solo se conforma. ¿Con qué sería lo mínimo que pretende él? lo pide.
Ella lo mira, abre la boca, le dice una palabras de resistencia, le debate sus palabras, pero como el joven es hechos, no palabras, no termina de importarle, su problema es que esa imagen no está, no se hace presente.
El muchacho se siente preso del mandato sociocultural aunque luche contra ello, "no llores que es de maricón" racionalmente pregunta cuál es el mal de llorar, o de ser sensible o maricón, no hay ningún problema en ello, pero de todas formas no puede llorar, no le salen las lagrimas, lo condena la frialdad de sus palabras, sin llanto pero con el interior quebrado.
En la soledad entra a redes sociales, ve lo que quiere pero en otras caras y otros nombres. Las malditas cámaras, estúpidos celulares, boomerangs crueles que le muestran lo que no puede tener, aunque llore y patalee.
Los rectángulos redondeados de su persiana dejan pasar la poca luz, afuera se escucha el caer de las gotas, ese poquito de frío que se cuela por su ventana mal cerrada, el gris que se vislumbra, la televisión que ilumina tenue el perfil de la cara de ella, duerme apacible mientras él la besa despacito hasta hacerle cosquillas con su barba, le saca una sonrisa no hay mal humor en su despertar.
Imagina ese gif, en forma de loop constante un día donde no deba pedir permisos al tiempo para que no corra, el celular sin batería y sin importancia, ese día que las agujas se cansen de caminar, pero sus labios no se cansen de besar.
El muchacho le pide que mire ese gif y le diga que no lo quiere, que él esperaría que sucediese o no, ya no importa, quiere que se haga realidad ese maldito suceder de fotogramas corto, pero no con cualquier protagonista, es ella quien debe estar. Gran problema el cansarse de pelearlo, se siente luchar contra Mayweather. El espectáculo no llama mucho la atención, ya perdió antes de subir al cuadrilátero.
Solo espera que ese maldito gif deje de entrar a su cabeza, para entrar a su realidad.

lunes, 24 de julio de 2017

¿Comunicación Social? ¿qué es eso, se come?

-¿Qué estudias vos?
-Yo estudio Comunicación Social.
-¿Y qué hacés con eso? es una boludez.

¿Por qué estudio Comunicación Social? me lo he preguntado más de una vez en estos años de estudios universitarios. Ahora a seis materias y un final de terminar la cursada me lo cuestiono alguna que otra vez. Será que uno intenta pensar que no le dedicó tanto tiempo a algo innecesario, inútil.
Entonces suceden hechos pintados de amarillo, vestidos del más crudo de los patitos de hule.
Nos conviene, les conviene, pensar que es una idiotez, que a nadie le interesa. Para evitar la problemática de hacernos cargo, que ese pibito de 11 años es culpa de todos. Es todavía mucho mejor para nuestras conciencias creernos lo que aparece en nuestras pantallas, sin crítica alguna mas que a alguna persona del poder Estatal, mientras nos dedicamos a poner unos papelitos en las urnas cada dos años, creyendo que con eso cumplimos.
Y así nos relatan, el cuentito apocalíptico de nuestra nación diezmada por unos cuantos políticos, que roban y arremeten con todo, llenando sus arcas de oro. Pero detrás de todo se esconde el peor de nuestros enemigos, aquel que no podemos ni siquiera señalar, ni siquiera aparece en las boletas cada dos años pero sigue presente desde la dictadura hasta nuestros días.
¿Por qué estudiar Comunicación?  no sé, no tengo claro en que momento me contaron que era otra la historia, tal vez soy hijo, sobrino, primo segundo o algo por el estilo de la ley de medios y ese famoso conflicto. Comencé la facultad en pleno auge del debate por ella y comenzar a ver quién era el que movía los hilos detrás de todo ¿movía? mueve.
Con el mismo descaro que nos pone una cámara delante de un "Polaquito" con el mensaje implícito o explícito de odio hacia la pobreza, afectada a esa inexorable perdición, nos apabulla con el cataclismo que se viene si no votamos lo que le conviene.

Eduardo Galeano, periodista y escritor uruguayo escribe en Patas arriba: "Día tras día, se niega a los niños el derecho de ser niños. Los hechos, que se burlan de ese derecho, imparten sus enseñanzas en la vida cotidiana. El mundo trata a los niños ricos como si fueran dinero, para que se acostumbren a actuar como el dinero actúa. El mundo trata a los niños pobres como si fueran basura, para que se conviertan en basura. Y a los del medio, a los niños que no son ricos ni pobres, los tiene atados a la pata del televisor, para que desde muy temprano acepten, como destino, la vida prisionera. Mucha magia y mucha suerte tienen los niños que consiguen ser niños".
Escribo esto a riesgo de ser etiquetado (como nos gusta hacer), de zurdito, idealista, naif, estúpido y otras conveniencias al gusto de cada uno, tal vez, solo utilizado como placebo para lo que intenté esbozar líneas arriba, no hacernos cargo.

Reiteradas veces en la carrera me dijeron "si querés ser periodista tus ingresos no van a ser muy altos" seguido de un "se supone que vas a contar lo que a los poderosos no les conviene, claramente no vas a tener muchos inversores en esos medios". Es que claramente el periodismo independiente no es rentable, en cambio del Periodismo Independiente que da muchos mejores dividendos, ya que controla la mayoría de los medios masivos, señales televisivas, internet, radio, telefonía, con todas sus publicidades. Por eso, desconfío de todo aquel que se interese solo en contarme un lado de la historia, sin critica y otras voces.

Mi abuelo me dijo una vez: "Los medios no mienten, solo te informan con hechos de la realidad".
Tal vez, él fue ese niño del medio que lo ataron a la pata del televisor, por eso, estudio Comunicación Social, para cortar sogas, cadenas, ataduras. Tal vez así, en alguna pequeña parte contribuiremos a que haya menos niños sintiéndose basura o dinero y más niños con magia, simplemente siendo niños.









jueves, 4 de agosto de 2016

La mujer y la bestia

Nadie sabe si estaba asustada o nerviosa, esa mezcla de ansiedad con temeridad. Se sabe que entró sin preguntar, algunos dicen que no sabia adonde iba. Otros, los más viejos, cuentan que era consciente y entró totalmente decidida.
No había hilos dorados que guiasen sus pasos, algunas antorchas simplemente iluminaban a medias las paredes del recinto de aspecto infinito.
Ella caminaba ladeando sus manos, con esa forma tan característica, versiones dicen que iba sonriendo, contenta de su cometido, otras que tenia un gesto serio casi con el ceño fruncido.
Giraba en una esquina y volvía a doblar en otro lado, muchas veces parecía saber a donde iba, como si hubiese estado en ese lugar toda la vida, daba la impresión de haber nacido ahí o  alguien le indicase con la mente por donde ir.
En el fondo se escuchaban gritos y golpes fuertes, como si se estuviesen a punto de caer las paredes.
Nadie sabe cuanto tiempo estuvo caminando, algunos dicen que horas y los cuentistas más detallistas relatan que exploró meses, lo cierto es que estuvo y caminó por esos lugares.
El piso del sombrío lugar estaba adornado por huesos viejos y no tanto, una cantidad significativa de personas habían intentado la inútil misión que aquella joven muchacha parecería querer cumplir.
Se dice en el pueblo que muchas lo habían intentado antes y a duras penas habían conseguido llegar al centro del laberinto, esos eran los restos de quienes emprendieron la odisea de llegar o buscaban salir.
A medida que la muchacha caminaba las antorchas de los costados comenzaban a iluminar más el lugar, como si ella expidiese el oxigeno necesario para alimentar la flama de aquellas luces.
El gris de las paredes lograba dar un contraste especial con aquella mujer que llevaba colores consigo, el café de su piel, el negro de su pelo, su vestido turquesa no hacían más que dar cuenta que ella no pertenecía a un lugar así. Su perfume decoraba el lugar, en su perfección constante destruía sin contemplaciones el olor frío de la humedad del abandono, de aquel lugar inhóspito.
El peligro de aquel laberinto no era llegar al centro y enfrentar a la criatura que eliminaba todo a su paso, si no también, el poder salir de esa macabra prisión.
Al llegar al medio del sitio, donde se encontraba monstruo, la joven se acercó con elegancia.
El animal jamás había visto llegar a nadie tan desarmado, todas las personas habían intentado dominarlo, con armas, con la fricción del humano pensante, este que cree que por tener el poder de la palabra, puede gritar, apabullar y destruir todo a su paso.
Miro con su cabeza de toro a la mujer que acaba de llegar al centro del laberinto y comenzó a correr hacia ella.
Los relatos dicen que la mayoría de las personas cuando veían al minotauro salían despavoridos ante tal monstruosidad, aquellas valientes comenzaban a gritarle, querían arrancarle los cuernos y atarlo de pies y manos. Nunca lograban nada y terminaban muriendo. Algunos en la desesperación de la huída morían de miedo, otros fallecían en el intento de cambiar al ser.
La leyenda dice que la joven no hizo nada, solo lo miró, mientras el minotauro se acercaba a toda velocidad, se quedó parada viendo como la bestia se aproximaba.
Los pasos brutos de aquel ser se movían con poderío, con sus manos rasguñaba las paredes como si quisiese ser aún más grande y dar miedo.
La mujer colocó sus manos en su espalda, se balanceaba para adelante y para atrás jugando entre las puntas de sus sandalias y sus talones, como una niña indefensa.
Algunos dicen que sonreía, otros que estaba seria, pero ambos concuerdan en que no hizo nada más que mirarlo mientras aquel monstruo intentaba atacarla.
El minotauro pudo sentir el olor de la mujer que venía desde el exterior, sintió sus ojos apoderarse de él como una flecha que atraviesa todo lo que se cruce en su camino. Su mirada se fue acercando a la de ella, estaba dispuesto a matar a quien fuera que atravesara el umbral, muchas ocasiones, salía antes que lleguen para poder espantarlas antes de que lleguen más profundo.
Algunos ancianos, los que mantienen que no estaba sonriendo, cuentan que lo hizo en este momento, cuando el minotauro estaba lo suficientemente cerca como para que pueda ver este gesto. Aquellos que dicen que la muchacha ya sonreía, difieren resaltando que, la bestia alcanzó a vislumbrar su sonrisa. Aún así, todas las versiones coinciden en que el monstruo frenó a pocos metros, ella simplemente dio la vuelta y caminó, sin decir nada, con su silencio tan pacifico. Al minotauro nunca le habían sonreído así, solamente había recibido intentos de cambiarlo, gritos, caricias traicioneras. Ella salió con pasos tranquilos del lugar, logrando lo imposible, parecía no darse cuenta, como una simple caminata por el bosque, daba la impresión que las paredes se corrían para que ella saliera, así de fácil lo hacía.
La bestia con cuerpo de hombre y cabeza de toro, salió también detrás de ella,  pudo así sortear aquella prisión que lo encerraba. Para este, nunca fue su casa aquel laberinto, pero no quería que nadie lo cambie, hasta que llegó la muchacha de la sonrisa mágica para transformar todo su mundo, para liberarlo de esa eterna cárcel que fueron sus miedos y complejos. Descubriendo que solo el amor puede vencer nuestros terrores y librarnos de nuestros laberintos.
Algunos en el pueblo dicen que si prestás atención podés ver al minotauro caminando con su doncella, para los atentos que creen que no hay amor imposible.

martes, 5 de julio de 2016

Historia para ser contada

En el momento que empezaron a besarse, Rodrigo pensó que era una joda, pero una joda linda, no era como cualquier mina Florencia. No podía contra él mismo, tenía la prioridad total sobre su persona, sin embargo no dejaba de pensar que era una pendeja que se estaba divirtiendo con lo prohibido, que se le iba a pasar.
Intentó no darle bola a ese "no se qué" que tenía, intentó aunque mucho no se esforzaba, cuando una mujer así llega a la vida de alguien es complicado hacerse el sota.  Se apoderó de Rodrigo, si había que faltar a la facultad o llegar tarde o así tuviese que parar de laburar lo hacía, si debía llegar tarde a una salida, lo que sea inventaba para verla. Más problemas acontecieron, en sus crisis internas, cuando en el colegio caminaba más lento o más rápido sólo para cruzarse con Florencia.
Obvio no se lo iba a decir ¿cómo el boludo grandote de mayor edad se iba a enamorar de la pendeja que estaba en último año y quería joder? "Esas cosas tienen dos salidas", pensaba Rodrigo, "o te lastiman o salen corriendo, mejor no decir nada y aprovechar. Con suerte en unos días se me pasa". Pero no se le pasaba, aunque se viera con otras minas, aunque arregle jugar la final del mundo, si ella le decía de verlo, dejaba todo.
Por supuesto cuando le contaron lo del cabezón se puso mal, sabía que era lo mejor para ella y tal vez para ambos, menos quilombos, menos divertido sí, claro, pero menos quilombo, más "normal". Aún así moría de bronca, Rodrigo quería verla, quería abrazarla y llenarla de besos. Él, no otro chabon.
Como siempre el pibe trataba de ocupar ese dolor con minas, pero no pudo, ella era más, siempre lo fue y Florencia lo sabía en ese momento, siempre lo supo.
Empezaron a verse de nuevo, sin la certeza de que ambos estén totalmente solos, pero Rodrigo pensaba "me chupa un huevo el mundo, por mi se pueden ir todos a la puta que los parió sólo quiero verla al lado mío. Y que piensen lo que quieran, si tengo que perder el laburo, lo pierdo pero a esta mina no", jamás se lo decia, "o me lastima o se asusta".
Él creía haberla amado desde siempre. Aunque lo negara, el pibe sabía que la amaba en silencio.
Después se enteró lo de Alejandro, en el momento quiso romper todo, claro él hacia la suya, ese era el contrato, cada quien podía compartir su tiempo con quien quisiese. Es más cuando se enteró lo del cabezón, Rodrigo hacía la suya también, pero lo hacía por gil, por no sentirse menos, porque sabía que con solo un mensaje en el celular, dejaba el mundo por Florencia. Obvio no se lo decía por cagón. No era tampoco cosa de andar mostrando debilidad.
Pero cuando se enteró lo de Alejandro fue peor, ya no estaba haciendo nada, quería ponerse las pilas y dejar de mentirse. Se acuerda que estaban todos sus amigos en su casa cuando le llegó el mensaje y no sabía cómo ocultar su bronca. "Loca yo te amaba, no te lo decía pero te amaba, mataba a palos a cualquiera que te haga mal, pero vos te chapaste a ese gil" pensaba para adentro mientras masticaba la bronca (para él siempre iban a ser giles), el muchacho no sabía que hacer.
El pibe duro, frío se había enamorado, y la pendeja le estaba pegando un baile tremendo, como nunca nadie. En otras circunstancias, Rodrigo hubiese mandado a la mierda todo, se iba de joda y mandaba algunos mensajes para curar heridas, o eso pensaba.  Pero otra vez, ese extraño sentimiento que le causaba, que no se lo generó nadie, actuó de nuevo. Cuando se lo dijo ya no tenía más bronca, solo quería saber el porqué, que pasó que se enamoró en esta joda y ella no. Hasta que hablaron, se miraron cara a cara y se dio cuenta que algo, alguna chance le quedaba para enamorarla, que no era uno más.
Hizo lo que pudo desde entonces, no vaya a ser que por boludo la pierda. Aprendió a decirle lo que sentía sin miedo a salir corriendo o lastimado. Ya estaba jugado, muchas vidas no le quedaban por vivir, y ésta era una ficha que no quería arriesgar.
El pibe se enamoró como nunca antes, sí sí, de la pendeja, de esa joda que arrancó algún tiempo atrás (con algún tipo de precuela). Así sin más, Rodrigo quedó con todo lo que creía ordenado desordenado, y todo lo que estaba desordenado se lo ordenó Florencia.
Ahora el boludon, no imagina una vida sin la pendeja, no puede ni pensarla, imagina y sueña casándose, yéndose de viaje, teniendo hijos y probándole el gusto a la vida. Se imagina ese momento que la vuelva a ver después de algún tiempo, que vuelva a tocar su piel y explote de amor, que le hunda los labios en los suyos y se rían juntos.
En un tiempo sabrán que no hay distancia, joda, ni ausencia que los separe, que el amor con risas es único, que besarse hasta reírse y reírse hasta besarse es el lenguaje más lindo del amor. Hoy con el mar delante y un paraíso en los ojos, sólo piensa en los de ella y esa mirada que le da más paz que cualquier lugar en el mundo.