¿Por qué es tan fácil que el corazón y el cerebro se enfrenten? Es tan fácil que se enfrenten y tan difícil saber que se debe hacer, es tan difícil para algunos escuchar a su corazón, y tan difícil para otros escuchar a su cerebro.
Uno sabe que tiene que seguir al cerebro, pero siente que tiene que seguir al corazón, entonces a cual le hace caso.
¿Es tan difícil como elegir una carrera? ¿o más aún tal vez? Y si es así de difícil ¿hay distintos tipos de personas? Los que siguen al cerebro o al corazón, es tan difícil ponerse de acuerdo.
Daría lo que fuera por poder ir jugando entre una línea y la otra, pero es imposible, siento seguir a mi corazón. Lo siento y para mi es la verdad que hay que seguir, la verdad que guía mi camino. ¿Cómo hago para luchar contra algo que me está destruyendo? Me estoy autodestruyendo porque soy yo el que está eligiendo destruirme, pulverizarme contra un sol que no para de brillar.
¿Cómo hago para ser yo el que elige, y no el cerebro o el corazón?
Estoy condenado a una maldición a un hechizo que no me puedo liberar, no encuentro la salida al laberinto, no deje un rastro de panes, ni deje desenrollar el hilo dorado, ni hice marcas que me indiquen la salida. Estoy metido hasta lo más profundo de mí y no puedo elegir más, perdí el volante.
Es tan difícil pensar y sentir, son contradictorios, hoy lo vivo y se me hace difícil seguir sin pensar que me estoy quedando sin algo. Irme o quedarme, olvidar o seguir, amar u odiar, llorar o reír, parecen opciones, pero no puedo elegir ninguna tengo que hacer lo que siento, porque así es como vivo, sintiendo. Hoy mataría por ser la mitad de lo feliz que era en su momento.
Esperar tampoco es para lo que fui hecho, pero acá estoy, esperando, esperando un milagro, esperando que mis esfuerzos no sean en vano, remando contra un río que no me deja descansar, remando, nadando, ahogándome, tragando agua y volviendo a salir para respirar por algunos momentos.
Acá estoy esperando que todo pase y en algún momento pueda respirar abajo del agua, para poder sobrevivir, esperando que los milagros ocurran. Tal vez si espero lo suficiente pueda aprender a volar, pueda respirar bajo el agua, pueda llegar a la luna, tal vez pero ese no es el milagro que espero, el milagro que espero es que sientas lo mismo que yo. Espero que no me salgan raíces de tanto esperar, que no me convierta en ave para volar, ni en pez para nadar, espero que simplemente puedas sentir lo que siento yo… tal vez, sí sea un milagro que no se pueda cumplir.
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