¿Acaso las personas buscan otra cosa que no sea la felicidad y la paz? ¿acaso es tan difícil pensar en conseguirlo? ¿es una zanahoria que va delante nuestro y no podemos llegar?
Fabián estaba parado en una de las lunas de su planeta. Estaba mirando sus posesiones. En una mano, así a su alcance, tenía el color rojo, su mano derecha solo debía ser estirada para poder tomar este color y sentir todas las sensaciones de este, sentir sus sabores y olores, sentir su poder.
Al alcance de su mano izquierda tenía el color celeste, lo tenía en ese lugar tan cercano.
Los dos colores estaban ahí, estáticos, estaban contemplándolo como si los colores lo esperaran a él.
Todos buscaban tener los colores, todos en el planeta querían sentirlos, probarlos aunque sea unos minutos. Nadie sabe si Fabián no los ve o no quiere agarrarlos. Tal vez todos tenemos colores en nuestras manos pero preferimos ver que los demás pueden llegar.
Fabián parado en la luna miraba a los demás y se sentía solo.
Miraba a los demás y no sabía si se sentía o si estaba.
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