¿Y si Superman hubiese necesitado ayuda? ¿Alguna vez alguien le preguntó si quería una mano con algo? NO. porque para todos él no lo necesitaba.
¿Alguien alguna vez le dio un abrazo a Batman por ver como mataban a los padres? No, porque se encargaba de salvar a otros padres de niños para que no sufran lo que él. Cuando alguien se está encargando todo el tiempo de los demás se olvida de por qué sufrió y por qué sufre, como él no se ocupa de sí mismo ¿Quién se va a ocupar? ¿A quién le va a preocupar alguien que se está encargando todo el tiempo de los demás? Nadie le dijo jamás nada, porque ayuda a los otros sin concentrarse en él.
Y si los superhéroes necesitan ayuda ¿Les preguntan? ¿tiene qué pedir ayuda? ¿Dejarán, los demás, de pensar que es el héroe? ¿él lo dejaría de pensar? ¿Sería un problema que demuestre su debilidad?
Porque Superman, Batman y los héroes no podían llorar salvo en situaciones imposibles. Entonces se crea esta idea que aquellos seres no lloran y no necesitan ayuda, por eso nadie les pregunta, porque siempre parece fuerte sino no sería héroe, nunca demostraría debilidad ya que tiene que estar todo el tiempo levantando caídas del resto.
No puede caer, no puede llorar, no puede necesitar afecto, no puede necesitar un abrazo, él o ella da el abrazo, las lagrimas no salen de ellos/as, pasan el pulgar por las mejillas del/la sufrida.
¿Por qué no podemos pensar que necesita algo y ayudarlo?
Los héroes están destinados a ser lo que los demás quieran y necesiten, deben tener distintas habilidades y respuestas a todas las preguntas, no pueden vacilar, no pueden equivocarse.
Nadie le pregunta si quiere serlo, simplemente lo es. No puede renunciar, es un personaje que lo seguirá hasta la muerte.
Este muchacho/a hace su coraza donde nadie puede pasar, se puede mostrar congojado o dolido por la situación pero nunca lo verás quebrado en llanto.
No cuenta sus problemas, mejor dicho, no los tiene o cree no tenerlos o simplemente no son tan importantes como los del resto. Los problemas de los demás son de otros, siente compasión pero no son los suyos que tiene que solucionar.
Le hes más fácil ocupar su tiempo en las demás personas porque da miedo pensar en el dolor que le causa sus quilombos.
El héroe no deja ocuparse de sus problemas en realidad. No deja que nadie pase. El héroe va a ir corriendo en la lluvia a calmar tu dolor, pero no va a dejar que nadie venga en la lluvia a calmar el suyo, con suerte alguien sabrá que está mal.
Con suerte, el personaje dejará que lo abracen para que llore en el hombro de alguien, con suerte caerá derrotado en el pecho de alguien y se hará tan pequeño como un pollito mojado.
Con suerte, el héroe dejará pasar a alguien tan adentro que se mostrará tan débil, tan cagon, tan mortal como cualquiera.
Con suerte el héroe dejará de ser héroe por un rato para ser persona, y todos podremos ser héroes y todos podremos ser salvados.
martes, 24 de septiembre de 2013
jueves, 19 de septiembre de 2013
Entre tanta oscuridad
Todo está oscuro, el aire me falta, no puedo ver nada por más que abra los ojos. Trato de acostumbrarlos a la penumbra pero no hay un solo rayo de luz. A mis costados siento paredes que no me dejan escapar, intento salir pero solo puedo moverme algunos centímetros de donde estoy.
Mi cabeza trata de recordar cómo llegué a aquel lugar, como me encerré, porque la verdad es que lo hice solo, nadie me obligó, nadie me atrapó. Fue mi propia voluntad, mi inconsciente, mi estructura la que me encadeno.
Miro desesperado todo mi alrededor, ni un solo haz de luz, me siento contra la pared que tengo atrás y poniendo mi cabeza entre mis piernas me pongo a llorar, no hago nada con ello pero no puedo evitar hacerlo, quiero explotar.
Largo un grito desgarrador para descargar esta impotencia, no puedo entender como pude meterme tanto en algo sin sentido.
Y de repente es esa luz, la distinta, la que viene con un aire renovador, la que te hace sonreír entre tanta oscuridad, entre tanta ceguera. Es el alivio de saber que hay una esperanza, una chance, y esa esperanza siempre aparece cuando más enloquecido estás ¿o será qué estuvo siempre? pero antes estaba tan metido en mi lío que no podía ver lo que de verdad sentía, una vez que pude aceptar mi lugar, que pude decir esta es la situación ahora busquemos la solución con paz, ahí se aclaró todo.
Esa luz fue el puntapié inicial para salir adelante para tirar esas paredes que me atrapaban.
De repente aparece esa luz entre tanta avaricia, de repente aparece esa sonrisa entre tanto llanto de tristeza. Esa mirada que te cambia el plano de escala de grises a color, es esa caricia que es tan distinta a todo lo conocido que es única.
Entre tanto dolor siempre estará aquello que lo calme, entre tanta oscuridad el más mínimo haz de luz alcanza para terminar con la ceguera.
La luz le gana a la oscuridad, la esperanza al caos, la paz a la guerra, siempre.
Y todo comienza por esa sonrisa.
Mi cabeza trata de recordar cómo llegué a aquel lugar, como me encerré, porque la verdad es que lo hice solo, nadie me obligó, nadie me atrapó. Fue mi propia voluntad, mi inconsciente, mi estructura la que me encadeno.
Miro desesperado todo mi alrededor, ni un solo haz de luz, me siento contra la pared que tengo atrás y poniendo mi cabeza entre mis piernas me pongo a llorar, no hago nada con ello pero no puedo evitar hacerlo, quiero explotar.
Largo un grito desgarrador para descargar esta impotencia, no puedo entender como pude meterme tanto en algo sin sentido.
Y de repente es esa luz, la distinta, la que viene con un aire renovador, la que te hace sonreír entre tanta oscuridad, entre tanta ceguera. Es el alivio de saber que hay una esperanza, una chance, y esa esperanza siempre aparece cuando más enloquecido estás ¿o será qué estuvo siempre? pero antes estaba tan metido en mi lío que no podía ver lo que de verdad sentía, una vez que pude aceptar mi lugar, que pude decir esta es la situación ahora busquemos la solución con paz, ahí se aclaró todo.
Esa luz fue el puntapié inicial para salir adelante para tirar esas paredes que me atrapaban.
De repente aparece esa luz entre tanta avaricia, de repente aparece esa sonrisa entre tanto llanto de tristeza. Esa mirada que te cambia el plano de escala de grises a color, es esa caricia que es tan distinta a todo lo conocido que es única.
Entre tanto dolor siempre estará aquello que lo calme, entre tanta oscuridad el más mínimo haz de luz alcanza para terminar con la ceguera.
La luz le gana a la oscuridad, la esperanza al caos, la paz a la guerra, siempre.
Y todo comienza por esa sonrisa.
martes, 10 de septiembre de 2013
Carta a un amor desencontrado
Sé que estoy entre tus odiados más grandes, sé que pensás que soy el peor.
Yo solo quiero que sepas que no te deseo nada malo, quiero que sepas que no hay nada que desee en este mundo que seas feliz. Esta idea me persiguió siempre, cuando nuestro amor era mutuo y ahora que no.
No siento que te haya dejado de amar, sino que ahora lo hago de otra manera. No siento que mi camino sea con vos, pero sé que sos una gran persona que se merece ser feliz, más allá de errores del pasado, quiero lo mejor para vos. Yo no me siento lo mejor para vos, y tampoco siento que vos lo seas para mí, lo sé es dificil verlo ahora pero cuando toda la tormenta pase, vas a ver que estaba en lo correcto.
No podemos forzar amar, y quiero que sepas que si pudiese elegir, no tomaría la opción de hacerte mal, pero por algo las cosas se sienten de determinada forma, solo el tiempo y Dios podrán decirnos el porqué al final.
Quiero que seas feliz, me odio por hacerte mal, me odio por provocarte dolor, porque siento realmente que no lo mereces. Me gustaría poder hacer algo que nos haga feliz a los dos, tal vez, siento que esta es la forma con tiempo.
Me gustaría estar en tu lugar, de verdad lo digo, lo he estado, por el hecho de no tener la responsabilidad de lastimar a nadie, saber que diste todo de vos pero que no se pudo no te deja con nada en la mochila y muchas enseñanzas en el corazón. Por eso preferiría sufrir 100 veces antes que vos sufras, pero en este puto juego del amor va tocándole a distintos turnos.
Hoy no me siento a gusto conmigo, trato de encontrar un camino, un lugar en el mundo y no se dónde es. Creo que a varios les pasa o todos tienen su momento de misántropo.
Siempre creí en todo el mundo, todo lo que me decían. Ahora sé que no se puede confiar en casi nadie y vos sos una de las pocas personas que tengo entre mis cariños por más que yo no esté en los tuyos, así que me gustaría seguir pensando que sos una gran persona.
Solo quiero irme lejos y no joder a nadie más, tener ese momento de soledad necesario para cualquier persona que está en entornos toxicos como los que estamos nosotros, no se si es causa de un pueblo chico o de la ciudad o simplemente que nos tocó cruzarnos en circules de falsedades y caretas.
Bueno yo necesitaba decirte que no quiero otra cosa que tu felicidad, que no es mi intención joderte, ni cagarte la vida, ni arruinartela, yo también estoy arruinado por momentos. Supongo que estas cosas son así, etapas, momentos, subidas y bajadas. Trato de ser lo más transparente posible.
Espero que algún día tu corazón me perdone tantas lagrimas, tantos sueños derramados.
Me gustaría hacer lo posible por lograr tu felicidad.
Un abrazo
Yo solo quiero que sepas que no te deseo nada malo, quiero que sepas que no hay nada que desee en este mundo que seas feliz. Esta idea me persiguió siempre, cuando nuestro amor era mutuo y ahora que no.
No siento que te haya dejado de amar, sino que ahora lo hago de otra manera. No siento que mi camino sea con vos, pero sé que sos una gran persona que se merece ser feliz, más allá de errores del pasado, quiero lo mejor para vos. Yo no me siento lo mejor para vos, y tampoco siento que vos lo seas para mí, lo sé es dificil verlo ahora pero cuando toda la tormenta pase, vas a ver que estaba en lo correcto.
No podemos forzar amar, y quiero que sepas que si pudiese elegir, no tomaría la opción de hacerte mal, pero por algo las cosas se sienten de determinada forma, solo el tiempo y Dios podrán decirnos el porqué al final.
Quiero que seas feliz, me odio por hacerte mal, me odio por provocarte dolor, porque siento realmente que no lo mereces. Me gustaría poder hacer algo que nos haga feliz a los dos, tal vez, siento que esta es la forma con tiempo.
Me gustaría estar en tu lugar, de verdad lo digo, lo he estado, por el hecho de no tener la responsabilidad de lastimar a nadie, saber que diste todo de vos pero que no se pudo no te deja con nada en la mochila y muchas enseñanzas en el corazón. Por eso preferiría sufrir 100 veces antes que vos sufras, pero en este puto juego del amor va tocándole a distintos turnos.
Hoy no me siento a gusto conmigo, trato de encontrar un camino, un lugar en el mundo y no se dónde es. Creo que a varios les pasa o todos tienen su momento de misántropo.
Siempre creí en todo el mundo, todo lo que me decían. Ahora sé que no se puede confiar en casi nadie y vos sos una de las pocas personas que tengo entre mis cariños por más que yo no esté en los tuyos, así que me gustaría seguir pensando que sos una gran persona.
Solo quiero irme lejos y no joder a nadie más, tener ese momento de soledad necesario para cualquier persona que está en entornos toxicos como los que estamos nosotros, no se si es causa de un pueblo chico o de la ciudad o simplemente que nos tocó cruzarnos en circules de falsedades y caretas.
Bueno yo necesitaba decirte que no quiero otra cosa que tu felicidad, que no es mi intención joderte, ni cagarte la vida, ni arruinartela, yo también estoy arruinado por momentos. Supongo que estas cosas son así, etapas, momentos, subidas y bajadas. Trato de ser lo más transparente posible.
Espero que algún día tu corazón me perdone tantas lagrimas, tantos sueños derramados.
Me gustaría hacer lo posible por lograr tu felicidad.
Un abrazo
jueves, 5 de septiembre de 2013
Estrellas fugaces
De repente se puso a pensar en ese instante, ese momento, que tal vez no hubiese pasado ¿todo habría cambiado? El destino quizás así lo quisiese y todo iba a pasar quiera o no.
Ese instante tan fugaz como esa estrella que cruza el cielo, ese instante donde sus miradas se cruzaron, donde algo se encendió y no pudieron reconocerlo.
¿Cómo van a reconocer algo que nunca sintieron? Y esa fugacidad tan irresistible, tan imperceptible, que no es evitable.
De repente sonrió y las sonrisas para él no volvieron a ser iguales, nunca le parecería que brillaran tanto como aquella, pero de vuelta fue un instante.
Entonces pensó que si no la viese nunca más, todo se pasaría.
¿Qué controla lo que recordamos y lo que no? él no pudo borrarla, ni ese instante. En realidad no sabía si era a ella a quién no olvidaba o a ese minúsculo momento de plenitud sentido.
Cerraba los ojos y recordaba esa estrella fugaz, al cerrarlos y rememorar el momento, siente esa primera vez que escuchó su voz, y cómo tampoco pudo evitar ese momento.
Soñó e imaginó que el destino los cruzaba de forma permanente, pero primero soñaba con besar esa sonrisa.
El destino los cruzó nuevamente, a él le temblaron las piernas, la voz y el alma. Entonces otra estrella surcó los cielos del tiempo y la besó, ningún beso sabría igual, ningún beso tendría ese calor. Se maldecía por haberlos conocido porque entonces fue consiente que los demás besos no son besos, que los demás amores no son amores. Si no hubiese pasado esas estrellas fugaces entonces no sabría lo que son y todo estaría bien.
Ahora solo le quedaba encontrar otra estrella fugaz que lo haga sentir igual.
Andar de estrella en estrella, porque si bien las estrellas duran años, las fugaces segundos y a él ya no le alcanzaba con segundos. Tampoco sabría si habría estrellas fugaces como ella, pero era le única esperanza que le quedaba de volver a tener tan glorioso sentimiento, ya que las estrellas fugaces no pasan dos veces.
¿Qué controla lo que recordamos y lo que no? él no pudo borrarla, ni ese instante. En realidad no sabía si era a ella a quién no olvidaba o a ese minúsculo momento de plenitud sentido.
Cerraba los ojos y recordaba esa estrella fugaz, al cerrarlos y rememorar el momento, siente esa primera vez que escuchó su voz, y cómo tampoco pudo evitar ese momento.
Soñó e imaginó que el destino los cruzaba de forma permanente, pero primero soñaba con besar esa sonrisa.
El destino los cruzó nuevamente, a él le temblaron las piernas, la voz y el alma. Entonces otra estrella surcó los cielos del tiempo y la besó, ningún beso sabría igual, ningún beso tendría ese calor. Se maldecía por haberlos conocido porque entonces fue consiente que los demás besos no son besos, que los demás amores no son amores. Si no hubiese pasado esas estrellas fugaces entonces no sabría lo que son y todo estaría bien.
Ahora solo le quedaba encontrar otra estrella fugaz que lo haga sentir igual.
Andar de estrella en estrella, porque si bien las estrellas duran años, las fugaces segundos y a él ya no le alcanzaba con segundos. Tampoco sabría si habría estrellas fugaces como ella, pero era le única esperanza que le quedaba de volver a tener tan glorioso sentimiento, ya que las estrellas fugaces no pasan dos veces.
miércoles, 4 de septiembre de 2013
No eran de este planeta II
Ellos no tenían tiempo, ni lugar en este mundo, fueron victimas del sentido común de la sociedad. Ese sentido común que debería ser norma coherente para todos, menos para ellos dos.
Desafiaron al mundo con una nueva concepción de lo que algunos llamarían amor, pero decidieron no ponerle nombre. Para algunos, el nombre es lo que le da existencia a las cosas, entonces lo suyo no existía.
Se amaron algunos días, otros no se conocían. Se amaron sabiéndose distintos pero iguales, se amaron así como eran, sin principio ni final.
Sebastián sintió tanto, tanto sintió, que se transformó en el ángel guardián de sus sueños y felicidad. Sin saberlo ya no podría elegir, el destino había jugado la carta de lo inesperado.
María jugaba y se divertía, por momentos a la escondida, en otros a la "casita", sin darse cuenta, jugando y jugando, maría se enamoró.
Nadie los entendería jamás, tal vez ellos tampoco lo harían, solo se sabían poseedores de algo sin lugar en el tiempo, que no estaba en libros, películas ni canciones. Y como nunca lo habían escuchado, no era real; o era tan real que no necesitaban palabras para nombrarlo ¿Cómo nombrar algo que no existe pero que sienten? Al hacerlo le darían existencia y lo harían perceptible a los demás.
Esto era de ellos y nadie más.
De esta forma Sebastián se hizo un poco más ángel y María un poco más humana.
Desafiaron al mundo con una nueva concepción de lo que algunos llamarían amor, pero decidieron no ponerle nombre. Para algunos, el nombre es lo que le da existencia a las cosas, entonces lo suyo no existía.
Se amaron algunos días, otros no se conocían. Se amaron sabiéndose distintos pero iguales, se amaron así como eran, sin principio ni final.
Sebastián sintió tanto, tanto sintió, que se transformó en el ángel guardián de sus sueños y felicidad. Sin saberlo ya no podría elegir, el destino había jugado la carta de lo inesperado.
María jugaba y se divertía, por momentos a la escondida, en otros a la "casita", sin darse cuenta, jugando y jugando, maría se enamoró.
Nadie los entendería jamás, tal vez ellos tampoco lo harían, solo se sabían poseedores de algo sin lugar en el tiempo, que no estaba en libros, películas ni canciones. Y como nunca lo habían escuchado, no era real; o era tan real que no necesitaban palabras para nombrarlo ¿Cómo nombrar algo que no existe pero que sienten? Al hacerlo le darían existencia y lo harían perceptible a los demás.
Esto era de ellos y nadie más.
De esta forma Sebastián se hizo un poco más ángel y María un poco más humana.
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